Este es un tema muy delicado.

Una asignatura pendiente en atención primaria y en consultas de otorrinolaringología.

El lavado de oídos es una sencilla técnica, que permite limpiar el cerumen de los conductos auditivos. Es una técnica accesible en cualquier lugar del mundo. Solamente se necesita un otoscopio, una jeringa de gran capacidad y disponer de unos conocimientos.

En primer lugar, necesitamos saber lo que estamos viendo a través del otoscopio. Necesita su aprendizaje y su técnica. No vale inventarse nada.

En segundo lugar, debemos conocer el tipo de cerumen y si el paciente presenta patologías previas de oído, como puede ser una otitis, aguda o crónica.

En tercer lugar, las gotas no son buenas. Ni el aceite, ni el agua oxigenada ni nada de nada. Sobre todo si se las prescribes al paciente y luego te olvidas de Él.

Ahora bien, entramos en polémica: ¿quién debe realizar el lavado de oídos? ¿El enfermero? ¿El médico?

Pues el que reuna dos condiciones: que sepa cómo se hace y que tenga ganas de implicarse, de «mojarse» literalmente.

¿Cómo se le puede pedir a un enfermero que realice un lavado, si ni tú mismo sabes la técnica para poder llevarlo a cabo?

Estas prácticas ocasionan dolor en los pacientes, heridas, infecciones y hasta perforaciones timpánicas.

El otorrinolaringólogo dispone de un microscopio y mediante una técnica en seco, como puede ser la limpieza mediante micropinzas o mediante aspirado, se consigue dejar un conducto completamente limpio. Y lo que es más importante: podemos ver lo que está dentro, es decir, el tímpano y el oído medio.

No puedo entender que un paciente me llegue de una consulta de otorrino y no le hayan intentado ni siquiera limpiar el oído, habiéndole prescrito gotas anticerumen.

En definitiva: formación y ganas de solucionar los problemas de los pacientes.

La fórmula mágica que ayuda a los demás y a todos nuestros bolsillos. Se llama eficiencia.

Quedo a disposición públicamente para enseñar a quién lo necesite, sea médico o enfermero, la técnica de limpieza de los oídos.

 

Félix Díaz Caparrós

Doctor en Medicina y Cirugía cum laude

Especialistan en otorrinolaringología