Una de las intervenciones más frecuentes en otorrinolaringología es la llamada miringotomía con inserción de tubos de ventilación, comúnmente llamada drenajes transtimpánicos.

Es muy frecuente en niños.

Se realiza cuando el oído medio está lleno de moco como consecuencia de la mala función de la trompa de Eustaquio.

En la exploración siempre deberemos tener en cuenta los siguientes puntos:

-tiempo de evolución

-estado de la nariz y del cavum (espacio dónde suelen crecer las vegetaciones adenoideas).

-realización de impedanciometría (prueba que mide el volumen y la presión del aire dentro del oído medio).

-otoendoscopia (visualización del tímpano)

Una vez operado el paciente, la pregunta que los padres se hacen es: ¿se puede mojar mi hijo los oídos?

La respuesta es SI.

El agua no puede pasar a través del orificio interno del tubo de ventilación, sea cuál sea el mismo. Ello se debe a la tensión superficial de la gota de agua y el escaso diámetro.

Es por esta razón que se pueden duchar y nadar sin problemas.

En los casos en los que exista infección (otitis), debemos valorar causas en la nariz o infecciones producidas en la misma piel del conducto auditivo.

Siempre se podrán tratar con gotas en el conducto con ciprofloxacino.

Resumiendo:

Tras la colocación de tubos de ventilación, se pueden mojar los oídos.

En caso de otitis, siempre utilizar gotas en los oídos.

Existe una abundante bibliografía internacional al respecto y una tesis doctoral en España, del año 2012, titulada: «Estudio de la permeabilidad de los drenajes transtimpánicos», realizada en Sevilla por el compañero Dr. Juan Miguel Juan.

Espero que os haya podido resolver dudas.

 

Félix Díaz Caparrós
Doctor en Medicina y Cirugía cum laude 2001
Especialista en Otorrinolaringología